Impacto de patologías uterinas y ováricas
Condiciones preexistentes como los miomas uterinos pueden comprometer el espacio de crecimiento fetal o causar dolor pélvico agudo, mientras que problemas uterinos de origen congénito aumentan la probabilidad de parto prematuro. Asimismo, la presencia de quistes ováricos de gran tamaño o problemas ováricos crónicos requieren un monitoreo constante para evitar torsiones o complicaciones metabólicas durante el desarrollo del bebé.